Kriéger

Louis Antoine Kriéger nació el 25 de mayo de 1868 en París. Después de estudiar Ingeniería de Artes y Manufacturas en la prestigiosa École Centrale en París, se incorporó a la Compagnie des Chemins de Fer du Nord en 1893. En 1984 construyó su primer vehículo eléctrico, transformando un carruaje de la empresa parisina de taxis a caballo L'Abeille. En 1895 participó en la carrera París-Burdeos-París a bordo de un vehículo eléctrico, con Claude Jeantaud. También obtuvo una serie de patentes sobre el uso de la energía eléctrica para la propulsión de vehículos, e introdujo el uso del níquel en las baterías alcalinas.
En 1897 fundó la Compagnie Parisienne des automobiles électriques Système Kriéger. Con un capital social de 3 millones de francos, la sede fue establecida en el número 45 del boulevard Haussmann, en París.

El primer automóvil Kriéger apareció en 1897 e inmediatamente despertó el interés por sus soluciones técnicas. El vehículo estaba accionado por dos motores eléctricos que actuaban en paralelo sobre las ruedas delanteras. Este fue uno de los primeros vehículos de tracción delantera en el campo de la automoción y una de las primeras aplicaciones directas del motor a la rueda (el mismo principio que se aplicó más tarde en tranvías y locomotoras eléctricas).
El Kriéger también puede ser considerado como uno de los primeros coches con frenos en las cuatro ruedas, en realidad sólo disponía de frenos en las ruedas traseras, como todos los demás vehículos de su tiempo, pero los dos motores eléctricos de las ruedas delanteras se construyeron de forma que funcionasen también como frenos. Según las instrucciones proporcionadas por el fabricante, la velocidad máxima del Kriéger era de 24 km/h y su autonomía de aproximadamente 60 km. El peso total del vehículo era de 1.100 kg, incluyendo 350 kg de las baterías necesarias para su funcionamiento.

Sin embargo La compañía fracasó, en febrero de 1898 fue adquirida por Indusmine (Société Française pour l'Industrie et les Mines), un pequeño banco de inversión franco-helvético, con intereses en la naciente industria automovilística.
Ese mismo año, dos automóviles Krieger, un coupé y un tipo victoria, se impusieron en el Concurso de Carruajes organizado por el Automóvil Club de Francia. Respecto al modelo introducido por primera vez en 1897, tenían nuevos motores más potentes (6 ch. cada uno a 2.600 rpm) y un aumento de la autonomía de entre 80 y 90 km.
El éxito en Francia y en el extranjero por estos vehículos fue notable. El funcionamiento suave y silencioso y la sensación de seguridad que daba el sistema de tracción delantera, permitió a Kriéger dominar algunos mercados, a pesar de la competencia de los automóviles con motores de combustión interna.

El 19 de abril de 1900 Louis Krieger batió un récord de autonomía al recorrer 152 kilómetros sin recargar las baterías en un automóvil de su propia marca, y el 16 de octubre de 1901 aumentó la marca a 307 kilómetros a una media de 17,5 km/h.
En 1903 lanzó el Krieger-Brasier, un vehículo híbrido con dos motores, uno eléctrico y otro de gasolina (proporcionado por la empresa Richard-Brasier ), que fue producido hasta 1906.
A partir de 1902, desarrolló la transmisión eléctrica, una técnica que presentó en el Salón del Automóvil de París.
En 1905, la Compagnie Générale des ómnibus organizó un concurso para elegir el mejor tipo de vehículo para sustituir a los 700 ómnibus de transporte en París y el parque de 14.000 caballos, necesarios para su remolque. Para demostrar el potencial del sistema de propulsión híbrido, en el Salón de París de ese año, Krieger presentó un vehículo para el transporte público, de gran tamaño. Se trataba un ómnibus de dos pisos, con un peso de 4 toneladas, impulsado por dos motores eléctricos en las ruedas traseras alimentados por un generador endotérmico quadricilíndrico Brasier que, girando al régimen constante de 1.200 rpm, proporcionaban una potencia de aproximadamente 18 kW. El sistema de tracción demostró ser muy eficaz, pero también particularmente vulnerables en caso de lluvia, dada la ubicación de los motores y la rudimentaria impermeabilización de la época.

Sin embargo, el refinamiento de la técnica en los motores de combustión interna, provocó el rápido declive de las empresas especializadas en coches de propulsión eléctrica, que ya no podían competir con el rendimiento y, sobre todo, con la autonomía ofrecida por los vehículos equipados con motores de combustión y Kriéger (que desde 1907 se había trasladado a Colombes, en el Boulevard de Valmy), después incluso de probar suerte con los motores a alcohol, de turbina y un taxi, tuvieron que suspender sus actividades en 1909. Alrededor de 400 automóviles Kriéger fueron producidos en Francia y aproximadamente 2.000 bajo licencia en el extranjero.

Estación Kriéger de carga e intercambio de baterías (París, 1898)

Kriéger-Brasier de 1904

Kriéger landaulet de 1906