Aquila Italiana

Aquila, Società Anonima Aquila Italiana, fue fundada en Turín en 1906 por Giulio Parravicini y Cesare Cappa.
Cappa, era un joven ingeniero que estudiaba ya las válvulas y los pistones de aluminio, y cuando presentó su primer coche en el Salón de Turín de 1906 ya incluía muchas características avanzadas.
A pesar de la buena aceptación del modelo, la repentina muerte de Parravicini en 1907, antes de haber construido un solo coche de producción en serie, provocó problemas financieros a la Compañía. Los problemas económicos no se resolvieron hasta que en 1909, uno de los bancos acreedores le dio una nueva oportunidad a la Compañía. El hijo del dueño del banco, Giovanni Marsaglia, estaba interesado en los coches, y además era piloto en competiciones, por lo que se implicó en la Compañía. Ese mismo año empezó la producción con tres modelos, dos con motores de 4 cilindros y uno con motor de 6 cilindros.

Entre 1912 y 1913 otros tres coches se incorporaron la gama. Todos ellos incluían constantes innovaciones técnicas de Cappa, como las válvulas en cabeza, los pistones de aluminio entre otras.
Los coches de Aquila se hicieron muy populares, y también cosecharon numerosos éxitos en las competiciones entre los años 1910 y 1914, incluyendo la Targa Florio, la Parma-Poggio di Bercento, Mont Ventoux, el giro di Francia y otros.
La Primera Guerra Mundial provocó un drástico cambio en la producción dedicándose básicamente a la construcción de vehículos comerciales y motores para el ejército y la aviación.
En 1916 Cappa se marchó de la Compañía para irse a Fiat, y en 1917 Giovanni Marsaglia, el hijo del banquero, murió probando un nuevo avión, estas circunstancias provocaron que ese mismo año, en 1917 SPA absorbiera la Compañía.
La producción total de Aquila fue aproximadamente de unos 1.500 coches entre 1909 y 1917.